
Los mejores métodos de climatización de piscinas descubiertas es la bomba de calor convencional o geotérmica. También es posible incluir un sistema solar que disminuya el consumo de electricidad.
Las piscinas cubiertas requieren de una gran cantidad de energía para poder ser calefactadas, porque es necesario calentar tanto el agua de la piscina como el aire del ambiente; generalmente se ha hecho con calderas, pero existe un sistema más conveniente: las bombas de calor.
Las bombas de calor son el sistema de climatización más eficiente que existe, puesto que actúan como una bomba hidraúlica, es decir, mueven el calor de un lugar a otro, en lugar de producirlo. De esta manera, producen hasta cuatro veces más energía de la que consumen. Su funcionamiento es el siguiente:
El sistema consta de un sistema hidraúlico en circuito cerrado que contiene un líquido especial. Gracias al conocimiento de las leyes de la física, sabemos que si a un líquido sometido a presión le ampliamos el volumen donde está contenido, sus moléculas tienden a cubrir todo el espacio libre, de forma que se expande y pasa automáticamente a convertirse en un gas. Un gas puede absorber calor allí donde se encuentra; si queremos poder acceder al calor obtenido por el gas, no debemos mas que comprimirlo, esta vez no de forma mecánica, sino mediante un motor que funciona como compresor, y es el que consume la energía demandada por la bomba de calor, y el gas nos cederá su calor durante el cambio de estado a líquido. De esta sencilla manera, podemos absorber calor allí donde se encuentra, e inyectarlo allí donde lo necesitamos. Este sistema funciona, como decimos, como un bombeo, como una aspiración, de forma que también tiene un límite. La bomba de calor puede estar absorbiendo calor de forma eficiente hasta una temperatura de 5ºC sobre cero en el aire de la calle, que es de donde saca el calor normalmente. Cuando la temperatura es inferior a eso, entonces deja de ser eficiente este sistema. La bomba de calor es reversible, de forma que podemos utilizarla para absorber calor o para expulsarlo, tal y como hace la nevera o el aire acondicionado.
Debido a esta eficiencia, y a la capacidad de refrigerar, una bomba de calor es el sistema idóneo para una piscina.
Pero existe todavía un motivo más para considerar la bomba como un sistema óptimo, y es la necesidad de deshumidificación. Calentar el agua de la piscina en un ambiente cerrado tiene una implicación fuerte: que el agua se evapora y condensa en paredes, muebles y cristales de ventanas. Esta humedad no es un problema meramente decorativo, pues se puede ir acumulando y causar problemas de humedad en habitaciones contiguas, estropear muebles de madera, etc. Por este motivo resulta necesario deshumidificar la piscina cubierta. Esto se consigue única y precisamente, mediante una bomba de calor. Por este motivo, desde un punto de vista de eficiencia energética y rentabilidad, es conveniente utilizar una bomba de calor para la climatización de una piscina.
Hemos dicho que la bomba de calor es el sistema de climatización más eficiente. Sólo hay un pero: es superada por otro sistema, pero un sistema que también se trata de una bomba de calor; la diferencia es que esta bomba de calor, denominada geotérmica, absorbe el calor, no del aire de la calle, sino del subsuelo, que siempre tiene temperaturas más ventajosas que el aire; en invierno, es normal que el aire esté a 10ºC; el subsuelo, sin embargo, tiene la caracerística de que ofrece una temperatura homogénea a lo largo de todo el año, en cualquier lugar del mundo: unos 15ºC. De esta forma, resulta más eficiente absorber calor del subsuelo que del aire, con la ventaja añadida de que ese sistema no presenta la limitación de las bombas de calor aire-aire, puesto que es indiferente que la temperatura externa sea inferior a los 5ºC.
Existe otra opción, que es la adopción de un sistema solar térmico -calefacción solar- para ayudar a cubrir una parte de la demanda térmica. La energía solar es un gran recurso natural de un país como España, y es conveniente aplicarla siempre que sea posible, gracias al ahorro de combustible o electricidad.